La rebelión de las masas
La rebelión de las masas [76] Por ejemplo: nadie puede quedarse con la conciencia tranquila —se entiende quien tenga «conciencia» intelectual— cuando ha interpretado la política de «resistencia» como pura y simplemente conservadora. Es demasiado evidente que los hombres Royer-Collard, Guizot, Broglie no eran conservadores sin más. La palabra «resistencia», que al aparecer en la cita antedicha de Ranke documenta el influjo de Guizot sobre este gran historiador, cobra, a su vez, un súbito cambio de sentido y, por decir así, nos enseña sus arcanas vísceras cuando en un discurso de Royer-Collard leemos: «Les libertés publiques ne sont pas autro chose que des resistances». (Véase de Barante: La vie et les discours de Royer-Collard. II, 130.) He quí una vez más la mejor inspiración europea reduciendo a dinamismo todo lo estático. El estado de libertad resulta de una pluralidad de fuerzas que mutuamente se resisten. Pero los discursos de Royer-Collard son hoy tan poco leídos, que sonará a impertinencia si digo que son maravillosos, que su lectura es una pura delicia de intelección, que es divertida y hasta regocijada, y que constituyen la última manifestación del mejor estilo cartesiano. <<
[77] Véase el citado ensayo del autor Historia como sistema. <<