Meditaciones del Quijote
Meditaciones del Quijote Ocupa, pues, la erudición el extrarradio de la ciencia, porque se limita a acumular hechos, mientras la filosofÃa constituye su aspiración céntrica, porque es la pura sÃntesis. En la acumulación, los datos son solo colegidos, y formando un montón, afirma cada cual su independencia, inconexión. En la sÃntesis de hechos por el contrario, desaparecen estos como un alimento bien asimilado y queda de ellos solo su vigor esencial.
SerÃa la ambición postrera de filosofÃa llegar a una sola proposición en que se dijera toda la verdad. Asà las mil y doscientas páginas de la Lógica de Hegel son solo preparación para poder pronunciar, con toda la plenitud de su significado, esta frase: «La idea es lo absoluto». Esta frase, en apariencia tan pobre, tiene en realidad un sentido literalmente infinito. Y al pensarla debidamente, todo este tesoro de significación explota de un golpe y de un golpe vemos esclarecida la enorme perspectiva del mundo. A esta iluminación máxima llamaba yo comprender. Podrá ser tal o tal otra forma un error, podrán serlo cuantas se han ensayado; pero de sus ruinas como doctrinal, renace indeleble la filosofÃa como aspiración, como afán.
El placer sexual parece consistir en una súbita descarga de energÃa nerviosa. La fruición estética es una súbita descarga de emociones alusivas. Análogamente es la filosofÃa como una súbita descarga de intelección.