1984
1984 Goldstein huyó y se escondió nadie sabÃa dónde. De los demás, unos cuantos habÃan desaparecido mientras que la mayorÃa fue ejecutada después de unos procesos públicos de gran espectacularidad en los que confesaron sus crÃmenes. Entre los últimos supervivientes habÃa tres individuos llamados Jones, Aaronson y Rutherford. Hacia 1965 -la fecha no era segura- los tres fueron detenidos. Como ocurrÃa con frecuencia, desaparecieron durante uno o más años de modo que nadie sabÃa si estaban vivos o muertos y luego aparecieron de pronto para acusarse ellos mismos de haber cometido terribles crÃmenes. Reconocieron haber estado en relación con el enemigo (por entonces el enemigo era Eurasia, que habÃa de volver a serlo), mal-versación de fondos públicos, asesinato de varios miembros del Partido dignos de toda confianza, intrigas contra el mando del Gran Hermano que ya habÃan empezado mucho antes de estallar la Revolución y actos de sabotaje que habÃan costado la vida a centenares de miles de personas. Después de confesar todo esto, los perdonaron, les devolvieron sus cargos en el Partido, puestos que eran en realidad inútiles, pero que te-nÃan nombres sonoros e importantes. Los tres escribieron largos y abyectos artÃculos en el Times analizando las razones que habÃan tenido para desertar y prometiendo enmendarse.