1984
1984 La tarde fue más soportable. Después de comer recibió un delicado y difÃcil trabajo que le habÃa de ocupar varias horas y acaparar su atención. ConsistÃa en falsificar una serie de informes de producción de dos años antes con objeto de desacreditar a un prominente miembro del Partido Interior que empezaba a estar mal visto. Winston servÃa para estas cosas y durante más de dos horas logró apartar a la joven de su mente.
Entonces le volvió el recuerdo de su cara y sintió un rabioso e intolerable deseo de estar solo. Porque necesitaba la soledad para pensar a fondo en sus nuevas circunstancias. Aquella noche era una de las elegidas por el Centro Comunal para sus reuniones. Tomó una cena temprana -otra insÃpida comida- en la cantina, se marchó al Centro a toda prisa, participó en las solemnes tonterÃas de un «grupo de polemistas», jugó dos veces al tenis de mesa, se tragó varios vasos de ginebra y soportó durante una hora la conferencia titulada