Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña Se acercaba el 1.º de Mayo, y se hablaba de una manifestación gigantesca en la que tomarían parte tanto la CNT como la UGT. Los líderes de la CNT, más moderados que muchos de sus miembros, trabajaban desde hacia tiempo por una reconciliación con la UGT; y, en efecto, la esencia de su política era intentar la integración de los dos bloques en una gran coalición. La idea era que la CNT y la UGT desfilaran unidas y demostraran su solidaridad. Pero, en el último momento, se suspendió la manifestación, pues resultaba evidente que sólo originaria disturbios. Nada ocurrió el 1.º de Mayo. La situación era bien extraña. Barcelona, la llamada ciudad revolucionaria, fue quizá la única en la Europa no fascista que no celebró ese día. Pero admito que me sentí aliviado. Se esperaba que el contingente del ILP marchara en la manifestación con la sección del POUM y todo el mundo preveía incidentes. Lo último que yo deseaba era verme mezclado en alguna tonta lucha callejera. Marchar por la calle detrás de banderas rojas, con ampulosos eslóganes escritos, para luego morir de un balazo disparado con una metralleta desde alguna ventana por un desconocido no respondía a mi idea de lo que es una forma útil de morir.