Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña La «línea» del PSUC, predicada en la prensa comunista y procomunista de todo el mundo, era aproximadamente ésta:
«En la actualidad, nada importa salvo ganar la guerra; sin una victoria definitiva, todo lo demás carece de sentido. Por lo tanto, éste no es el momento para hablar de llevar adelante la revolución. No podemos darnos el lujo de perder a los campesinos al obligarlos a aceptar la colectivización, ni de ahuyentar a la clase media que lucha a nuestro lado. Por encima de todo y por razones de eficacia, debemos acabar con el caos revolucionario. Necesitamos un gobierno central fuerte en lugar de comités locales, y un ejército bien adiestrado y completamente militarizado bajo un mando único. Aferrarse a los fragmentos de control obrero y repetir como loros frases revolucionarias es más que inútil: no sólo resulta un obstáculo, sino también contrarrevolucionario, porque conduce a divisiones que los fascistas pueden utilizar contra nosotros. En esta etapa no luchamos por la dictadura del proletariado, luchamos por la democracia parlamentaria. Quien trate de convertir la guerra civil en una revolución social le hace el juego a los fascistas y es, de hecho, aun sin quererlo, un traidor».