La hija del clerigo
La hija del clerigo En ese momento sintió un terrible escalofrío como si una mano de hielo le apretara el corazón. Se incorporó, volvió corriendo al barracón, hurgó entre los sacos y tanteó entre la paja. En aquel montón de paja tus posesiones se perdían e iban hundiéndose gradualmente hasta el fondo. Pero, después de escarbar unos minutos y de que la cubrieran de improperios algunas mujeres que todavía estaban medio dormidas, Dorothy encontró lo que buscaba: el ejemplar del Pippin’s Weekly que Nobby le había dado hacía una semana. Salió del barracón, se arrodilló y lo desplegó a la luz del fuego.
Era en la primera página… una fotografía y tres grandes titulares. ¡Sí! ¡Ahí estaba!
DRAMA PASIONAL EN UNA RECTORÍA DE PUEBLO
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LA HIJA DEL PASTOR Y UN SEDUCTOR MADURO
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EL ANCIANO PADRE POSTRADO DE DOLOR
(Número especial del Pippin’s Weekly)
«¡Habría preferido verla muerta!», gritó desolado el reverendo Charles Hare, rector de Knype Hill, Suffolk, al enterarse de la fuga de su hija de veintiocho años con un maduro solterón llamado Warburton, al parecer artista de profesión.