Los dias de Birmania
Los dias de Birmania —¡Mire los pies de esas mujeres! —susurró Elizabeth tan pronto Li Yeik se dio la vuelta—. ¡Qué espanto! ¿cómo los meterán ah� No pueden ser asà de pequeños de una manera natural, ¿verdad?
—No, los deforman artificialmente. Tengo entendido que en China ya no se hace, pero los chinos de aquà están aún un poco atrasados. La coleta de Li Yeik es otro anacronismo. Según los cánones de belleza chinos, los pies pequeños son bonitos.
—¿Bonitos? Son tan horribles que me cuesta mirarlos. ¡Es un pueblo de auténticos salvajes!
—¡No, todo lo contrario! Son muy civilizados; en mi opinión, mucho más que nosotros. La belleza no es más que una cuestión de gustos. Hay una tribu en este paÃs, los Palaung, que sienten admiración por los cuellos largos en las mujeres. Las muchachas llevan unos aros de cobre para estirárselo, y se van poniendo más y más hasta que al final les queda el cuello como el de las jirafas. No es muy distinto a la antigua moda de vestir miriñaques o crinolinas.