Los dias de Birmania
Los dias de Birmania Ko S’la (su verdadero nombre era Maung San Hla; Ko S’la era un diminutivo) era un birmano bajito de hombros anchos y aspecto rústico, con la piel muy oscura y la expresión cansada. TenÃa bigote negro y caÃdo, que le rodeaba la boca, pero, al igual que la mayorÃa de los birmanos, nada de barba en absoluto. HabÃa sido el criado de Flory desde el primer dÃa que éste llegó a Birmania. Sólo se llevaban un mes de edad. De jóvenes habÃan perseguido codo con codo vÃboras y patos, habÃan esperando juntos en los machans inútilmente la llegada de tigres que nunca aparecÃan, habÃan compartido las incomodidades de miles de campamentos y marchas; y Ko S’la le habÃa servido de alcahuete, pedido dinero a los prestamistas chinos en su nombre, llevado a la cama cuando estaba borracho, y atendido cada vez que caÃa con fiebre… A los ojos de Ko S’la, Flory, al permanecer soltero, seguÃa siendo un niño, mientras que él ya se habÃa casado, tenido cinco hijos, vuelto a casar y convertido en uno de los mártires de la bigamia. Como todos los criados de hombres solteros, Ko S’la era perezoso y sucio, aunque fiel y leal a Flory. Nunca permitirÃa que nadie más que él sirviera a Flory en la mesa, le llevase su arma o sujetara la cabeza de su poni mientras éste montaba. Durante las marchas, si llegaban a un arroyo él cargaba con Flory a sus espaldas. TenÃa tendencia a compadecer a Flory, en parte porque le veÃa infantil y fácil de engañar, y también por su marca de nacimiento, que a él le parecÃa una desgracia espantosa.