Matar a un elefante y otros escritos
Matar a un elefante y otros escritos Hoy en dÃa, un socialista se encuentra en la situación de un médico que ha de tratar a un paciente que apenas tiene esperanzas de curación. En calidad de médico, su deber es mantener vivo al paciente, y asumir, por tanto, que el paciente tiene al menos una posibilidad de recuperarse. En calidad de cientÃfico, su deber es hacer frente a la realidad, y admitir, por lo tanto, que el paciente probablemente ha de morir sin remedio. Nuestras actividades como socialistas sólo tienen sentido si asumimos que es posible establecer el socialismo, pero si nos detenemos a sopesar qué es lo que probablemente sucederá, hemos de reconocer, entiendo, que las posibilidades están en contra de nosotros. Si yo fuera un corredor de apuestas y me limitara a calcular las probabilidades, dejando mis deseos al margen del cálculo, estimarÃa que es harto difÃcil que la civilización perviva en los próximos siglos. Por lo que alcanzo a ver, existen tres posibilidades:
