Sin blanca en Paris y Londres

Sin blanca en Paris y Londres

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XIX

Un día, cuando llevábamos cinco o seis semanas en el Hôtel X., Boris faltó al trabajo sin previo aviso. Por la noche lo encontré esperándome en la rue de Rivoli. Me dio una alegre palmada en el hombro.

—¡Por fin somos libres, mon ami! Puedes despedirte cuando quieras. El Auberge abre mañana.

—¿Mañana?

—Bueno, puede que necesitemos un día o dos para disponerlo todo. Pero, en cualquier caso, ¡se acabó la cafeterie! Nous voilà lancés, mon ami! Ya he desempeñado la levita.

Lo vi tan animado que intuí que algo iba mal y me resistí a dejar mi trabajo cómodo y seguro en el hotel. No obstante, se lo había prometido a Boris, así que me despedí y a la mañana siguiente a las siete me presenté en el Auberge de Jehan Cottard. Estaba cerrado y fui a buscar a Boris, que había vuelto a largarse sin pagar de su hotel y había alquilado una habitación en la rue de la Croix Nivert. Lo encontré dormido con una chica a la que había conocido la noche anterior y que, según me dijo, tenía un «temperamento muy complaciente». En cuanto al restaurante, afirmó que todo estaba arreglado y que solo faltaba resolver un par de cosas antes de abrir.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker