Sin blanca en Paris y Londres

Sin blanca en Paris y Londres

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XXXIII

Las dos libras que me había dado B. nos duraron unos diez días. Y si duraron tanto fue gracias a Paddy, que en la calle había aprendido a ahorrar y consideraba que una comida al día era un despilfarro absurdo. La comida para él era sinónimo solo de pan con margarina —el eterno té con dos rebanadas— que sirve para engañar al hambre una o dos horas. Me enseñó a vivir —comida, cama y tabaco incluidos— por media corona al día. Y se las arregló para ganar unos cuantos chelines más haciendo de gorrilla por las noches. Era un trabajo precario, amén de ilegal, pero aportaba un poco más y ayudó a estirar nuestro dinero.











👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker