Sin blanca en Paris y Londres
Sin blanca en Paris y Londres Luego están las casas de huéspedes normales y corrientes, que cobran entre siete y trece peniques la noche. Las mejores son las casas Rowton, donde te cobran un chelín a cambio de un cubículo para ti solo y el uso de unos baños excelentes. También se puede pagar media corona por una «especial» que casi parece la habitación de un hotel. Las casas Rowton son unos edificios espléndidos y la única objeción que puede hacérseles es la estricta disciplina que impera en ellas: las normas prohíben cocinar, jugar a las cartas, etc. Tal vez la mejor publicidad que puede hacerse de las casas Rowton es que siempre están llenas hasta la bandera. Las casas Bruce, que cuestan trece peniques, también son estupendas.
En cuanto a limpieza, les siguen los refugios del Ejército de Salvación, a siete u ocho peniques. Hay diferencias (he estado en alguno que estaba tan sucio como la peor pensión de mala muerte), pero la mayoría están limpios y tienen buenos baños; aunque, si se quiere usar el baño hay que pagar más. Se puede conseguir un cubículo por un chelín. En los dormitorios de ocho peniques las camas son cómodas, pero hay tantas (como norma un mínimo de cuarenta por sala) y están tan juntas que es imposible pasar la noche tranquilo. Las numerosas restricciones apestan a presidio y beneficencia. Los refugios del Ejército de Salvación solo los frecuentan quienes anteponen la limpieza a cualquier otra cosa.