Sin blanca en Paris y Londres
Sin blanca en Paris y Londres Mi dinero se fue esfumando poco a poco: de ocho francos, a cuatro, a uno y a veinticinco céntimos, con los que lo único que se puede comprar es el periódico. Pasamos varios días a base de pan duro, y luego estuve dos días y medio sin comer. Fue una vivencia desagradable. Hay quien hace curas de ayuno de tres o más semanas, y asegura que el ayuno hasta resulta placentero a partir del cuarto día; no lo sé porque nunca he pasado del tercero. Es probable que sea diferente si uno lo hace por voluntad propia y no está desfallecido al empezar.
