La Patagonia Rebelde
La Patagonia Rebelde Buenos Aires, 1923. Un hombre rubio viaja en tranvÃa con un paquete que oculta más que su almuerzo. En una esquina de Palermo, lo espera el militar más temido por los obreros: el comandante Varela, conocido como el fusilador de la Patagonia. Lo que sigue no es solo un atentado: es el estallido de una historia de represión brutal, justicia a mano propia y una región —la Patagonia— que sangra bajo el peso del poder oligárquico. Asà comienza una rebelión silenciada durante décadas. ¿Qué ocurre cuando el Estado elige a los verdugos?
Buenos Aires, 27 de enero de 1923. A las 5:30 de la mañana, un hombre rubio de mirada quieta sube al tranvÃa en Entre RÃos y Constitución. Su boleto es obrero, su andar anónimo. Lleva bajo el brazo un periódico alemán, el Deutsche La Plata Zeitung . En la otra mano, un paquete que no delata su contenido: una bomba de percusión. Su destino no es la estación, ni un trabajo matinal. Es Fitz Roy 2461, y lo que va a ocurrir cambiará la historia del sur que nadie quiere recordar.
Kurt Gustav Wilckens, anarquista alemán, pacifista tolstoiano, no tiene cuentas personales con su objetivo. Nunca puso un pie en la Patagonia. Pero conoce el horror de las fosas abiertas, de los cuerpos desnudos alineados para el fusilamiento. Viene a vengar a miles que no tenÃan cómo hacerlo.
