Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor ¿Por qué te apartas de mí? En vano lo haces, porque el límite de los asientos nos obliga a estar juntos. El Circo 20tiene estas ventajas porque el lugar así lo impone. A pesar de todo, tú, el que estás a su derecha, quienquiera que seas, no te acerques a esta joven: la molestas al rozarla con tu hombro; y tú también, el que mira detrás de nosotros, recoge tus piernas, si es que tienes vergüenza y no aprietes sus espaldas con tu dura rodilla.
Pero el manto te cuelga demasiado y te arrastra por 25el suelo, recógetelo; o mejor yo mismo te lo levanto con mi mano. ¡Envidioso eras, vestido, pues ocultabas unas piernas tan hermosas para mirarlas tú mejor; envidioso eras vestido![12]. Así eran las piernas de la veloz Atalanta[13], 30las que Milanión[14] deseó tener entre sus manos; así pintan las piernas de Diana cuando va vestida con túnica corta y persigue a las fieras, más vigorosa ella misma que las fieras. Sin verlas ardía yo de amor, ¿qué sucederá después de haberlas visto? Echas fuego sobre fuego, derramas agua 35en el mar. A la vista de ellas sospecho que también lo demás, que bien oculto se esconde bajo la ropa ligera, ha de agradarme.