Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Contra nosotros Marte se ciñe con su espada portadora del destino, a nosotros nos ataca la lanza empuñada por la invicta mano de Palas, contra nosotros se curva el arco 30flexible de Apolo, para nuestra perdición la diestra elevada de Júpiter sujeta el rayo; pero los dioses de arriba temen hacer daño a las que son hermosas, aun habiendo sido por ellas ofendidos, y se adelantan a temer a aquellas que no les temieron. ¿Y aún sigue preocupándose alguno de esparcir piadoso incienso sobre el fuego del altar? En verdad 35que los hombres debieran tener más orgullo. Júpiter dispara los dardos de su fuego contra los bosques sagrados y los alcázares, y sin embargo prohíbe que los dardos que arroja hieran a las perjuras. ¡Fueron tantos los que merecieron que él los atacara! Sémele ardió, digna de lástima[25]: encontró el castigo como pago a sus favores. En cambio, si se hubiese puesto a salvo del amante que le iba a llegar, 40el padre de Baco no habría tenido que cumplir con él funciones de madre.
Mas ¿por qué me quejo y hago reproches al cielo entero? Los dioses también tienen ojos, los dioses también tie45nen corazón. Incluso si yo fuera un dios, estaría permitido y no sería castigado que una mujer engañara mi divinidad con palabras mentirosas. Y hasta juraría que tales mujeres habían jurado con verdad, y no sería considerado dios severo.