Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor 15No me gustan mil mujeres, no soy un tornadizo en el amor. Tú serás, créeme, mi eterno desvelo. ¡Ojalá me toque en suerte vivir contigo todos los años que me concedan los hilos de las hermanas[21], y morir a tu lado, mientras sufres por mí!
Ofrécete a mí como argumento fecundo para mis versos: surgirán versos dignos de quien los inspira. A la poesía 20debe su fama Ío, la que se asustó de sus cuernos[22], y aquella a la que el adúltero engañó bajo apariencia de un ave fluvial[23], y aquella que, sobre el mar, montada en un toro fingido, se agarró con su mano virginal a los retorcidos cuernos[24]. También nosotros seremos cantados por el 25mundo entero, juntos los dos, y mi nombre estará siempre unido al tuyo.
El poeta expresa su contrariedad y sus celos porque el marido de la mujer a la que ama ha de acudir con ellos a un mismo banquete. Hace severas advertencias a su amada sobre el comportamiento que debe seguir y se queja de que, al final de la noche, una puerta cruel lo separe de ella.
Tu marido tiene que acudir con nosotros al mismo banquete: ¡Ojalá esa comida sea para él la última! Tal es mi ruego.