Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Por donde ha de pasar la diosa, jóvenes y tímidas muchachas barren las amplias calles con las vestiduras que les arrastran. Los cabellos de las vírgenes están adornados 25con oro y piedras preciosas y un manto espléndido recubre sus pies calzados con sandalias doradas; según la costumbre griega de sus antepasados[130], cubiertas con vestiduras blancas, llevan en lo alto de la cabeza los objetos sagrados confiados a ellas. La gente permanece silenciosa cuando llega la brillante procesión y cuando a sus sacerdotisas 30sigue la diosa misma. Estampa argiva ofrece la procesión: después del asesinato de Agamenón, Haleso salió huyendo de aquel crimen y de las riquezas paternas, y luego de recorrer tierra y mar desterrado, fundó con fausta mano estas altas murallas[131]. Él fue quien enseñó a sus compa35triotas faliscos los cultos de Juno. ¡Séanme a mí y a su gente siempre favorables!
Sabe Ovidio que su amada le es infiel y no le pide ya que no lo sea, sino, al menos, que no se lo diga ni se lo dé a entender a él; que se lo niegue siempre. «Deja que vaya yo ignorante, y permíteme gozar de esa necia credulidad.»
