Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Nada voy a inquirir a partir de ahora y no procuraré saber lo que pretendas ocultarme: incluso el ser engañado será como un regalo. Aunque te haya cogido y te sorprenda en medio de tu falta y haya de ver el oprobio con mis ojos, me negarás que he visto bien aquello que bien he 45visto: mis ojos creerán más a tus palabras.
Fácil victoria es para ti vencer a uno que desea ser vencido, sólo tiene que acordarse tu lengua de decir: «No lo he hecho». Puesto que puedes quedar victoriosa con esas pocas palabras, vence, pues, aunque no por tu causa, sà 50por tu juez.
ElegÃa clausular de los Amores. Despedida a Venus y al Amor. El poeta sella su obra y la firma hablando de sà mismo y de su patria. Pronostica además su gloria futura y la pervivencia de sus versos. Alude tenuemente, al final, a su inmediata dedicación a la tragedia.
Búscate a otro poeta, madre de los tiernos Amores; mis elegÃas tocan ya la meta final[133]; esas que compuse yo, criado en el campo de los pelignios (y mis finezas no desen5tonaron conmigo); yo que —si ello vale de algo— soy heredero ya desde antiguo de un rango que me viene de mis tatarabuelos: no me han ascendido a caballero en el revuelo de la guerra.
