Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor ¿Para qué contarlo todo minuciosamente?: nada vi que no fuera digno de elogio, y desnuda la estreché contra mi cuerpo. ¿Quién no adivina lo demás? Fatigados luego, 25estuvimos descansando los dos.
¡Ojalá tenga yo muchos mediodías como éste!
Motivo del paraclausithyron ampliamente desarrollado. Son las quejas nocturnas del enamorado ante la puerta cerrada de su dama, y la petición insistente (marcada con el procedimiento rítmico, insólito en la elegía, del estribillo) al portero para que abra la puerta y lo deje pasar. Llega el día y el amante se marcha desilusionado y dejando su guirnalda festiva en el umbral, como testigo de su vigilia.
Tú, portero, que sin merecértelo estás atado con irrompible cadena, empuja el gozne y ábreme esa puerta infranqueable[32]. Bien poco es lo que te pido: haz que la puerta a medio abrir deje el hueco suficiente por una estrecha aber5tura para que pueda pasar yo de medio lado. El amor prolongado ha adelgazado mi cuerpo con vistas a ocasiones como ésta y, una vez que he perdido peso, me ha dado miembros capaces de actuar. Él me muestra amablemente el camino a través de los puestos de guardia y dirige mis pasos sin que yo tropiece.
