Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor No vengo yo como maestro del amor para los ricos; ninguna necesidad tiene de mi arte aquel que puede ofrecer regalos. Consigo lleva la sabiduría aquel que, cuando quiere, puede decir: «toma»; me doy por vencido: él resulta más del agrado que mis descubrimientos. Yo soy poeta para los pobres, porque he ama165do siendo pobre; como no podía dar regalos, daba palabras. Que el pobre ame con precaución, que tenga cuidado con maldecir el pobre, y que soporte muchas cosas que los ricos no soportarían. Recuerdo que, airado yo, despeiné los cabellos de mi señora. ¡Cuántos días me robó a 170mí ese día![36]. Ni me di cuenta ni creo que le rompiera la túnica, pero ella lo dijo, y se la tuve que comprar de nuevo con dinero de mi bolsillo. Así que vosotros, si sois listos, evitad los yerros de vuestro maestro y temed los per175juicios que me ocasionó mi falta; los combates sean contra los partos, pero con tu elegante amiga haya paz, alegría y todo lo que es capaz de provocar el amor.