Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor No vengo escoltado de soldados ni de armas. EstarÃa solo si no me acompañara el cruel Amor. Pues a ése, 35aunque lo deseara, nunca podrÃa alejarlo de mÃ; antes incluso me tendrÃan que arrancar los miembros. Asà que conmigo están el Amor, un poco de vino dándome vueltas en torno a las sienes y la guirnalda que se desliza de mis cabellos perfumados. ¿Quién teme tales armas?, ¿quién no les sale al encuentro? Las horas de la noche avanzan. ¡Des40corre el cerrojo de la puerta!
¿Tienes pereza?, ¿o es que el sueño (¡que ojalá te pierda!) da mis palabras de amante a los vientos y las aleja de tu oÃdo? Mas me acuerdo que al principio, cuando yo querÃa ocultarme de ti, estabas despierto y mirabas a las estrellas en medio de la noche. Quizá duerme ahora con45tigo también tu amiga: ¡ay!, ¡cuánto mejor tu suerte que la mÃa! si es en esas condiciones, pasad a mÃ, pesadas cadenas. Las horas de la noche avanzan. ¡Descorre el cerrojo de la puerta!