Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor No te mando que des a tu amada un costoso regalo; que sean pequeñeces, pero entre las pequeñeces, tú, astuto, le darás las que a ella más se acomoden. Cuando el campo está más rebosante de sus frutos, cuando las ramas se inclinan por el peso, que un 265esclavo le lleve en una cesta regalos campestres (podrÃas decir que se los envÃas de tu finca vecina a la ciudad, aunque incluso los hayas comprado en la VÃa Sacra)[53]; que le lleve uvas o las castañas que gustaban a Amarilis pero que ahora ya no le gustan[54]. Más aún: incluso enviándole 270un tordo y una guirnalda de flores demostrarás a tu amada que te acuerdas de ella. Con estos presentes se compra indignamente la esperanza de muerte y la vejez huérfana de parientes[55]; ¡oh!, ¡mueran aquéllos por cuya culpa los regalos conllevan el delito!