Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Séate conocida la Musa de Calimaco la del poeta de Cos[62], y también la 330Musa de Teos del viejo cantor del vino[63]. Conocida te sea Safo (pues, ¿qué hay más sensual que ella?) o aquel que nos presenta a su padre burlado por las arterías del astuto Geta[64]. Y ojalá puedas leer los versos del tierno Propercio o algo de Galo o tuyo, Tibulo[65], y el ilustre vellocino 335de oro, cantado por Varrón[66], que fue motivo de queja para tu hermana, Frixo[67], y la huida de Eneas, origen de la elevada Roma: obra más famosa que ella no se ha escrito ninguna en el Lacio[68]. Quizá también mi nombre 340se mezclará con esos otros y mis escritos no serán arrojados al río del olvido; y alguno dirá: «Lee las doctas poesías de mi maestro, en las que aleccionó a los dos sexos[69], o de los tres libros que titula con el nombre de “Amores” elige algo para leer reposadamente con dócil modulación, 345o recita ajustando la voz una de sus “Epístolas”[70], género este desconocido por los demás y que él inventó.» ¡Así lo quieras, oh Febo, y así lo queráis vosotros, venerables númenes de los poetas, Baco ilustre por tus cuernos y vosotras, las nueve diosas![71].