Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Hay foros, hay leyes, hay amigos a los que defender. Date un paseo por el ilustre campo de la toga ciudadana. O revístete con los atributos juveniles del sanguinario Marte: los placeres te darán 155enseguida la espalda. Hete ahí que el rápido parto, motivo reciente de un triunfo esplendoroso, contempla ya en sus planicies las armas del César[17]. Vence, pues, de una sola vez las saetas de Cupido y las de los partos y regresa trayendo trofeos dobles para los dioses patrios. Tan pronto 160como la lanza de Etolia hirió a Venus, ella encargó a su amante que se ocupara de la guerra[18].
Egisto se enamoró porque estaba ocioso¿Os preguntáis por qué Egisto llegó a convertirse en adúltero? El motivo está a la vista: se encontraba sin ocupación. Los demás luchaban ante Ilio en una guerra que se prolongaba; Grecia entera 165había trasladado allí sus fuerzas. Aunque hubiera querido ocuparse en la guerra, no tenía ninguna que hacer; aunque hubiera querido dedicarse al foro, libre de pleitos estaba Argos. Hizo lo que pudo para no estar allí desocupado: amó[19]. Así es como llega ese chiquillo, así es como ese chiquillo se hace huésped continuo.