Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Sobre todo, aunque ataduras firmes te retengan, márchate lejos y proponte el 215emprender largos caminos. Lloraras y te vendrá a la memoria el nombre de la amada que has dejado y tu pie se detendrá muchas veces a mitad del camino. Pero cuanto menores sean las ganas de marcharte, más debes proponértelo; sé tenaz y obliga a tus pies a correr, aunque se nieguen a 220ello. No desees lluvias ni te detengan los sábados, fiesta extranjera, ni el dÃa de la batalla de Alia, famosa por sus desastres[24]; y no preguntes cuántas millas has dejado atrás sino cuántas te quedan, ni te engañes con altos en el camino para quedarte cerca. No lleves en cuenta los dÃas ni los números, ni te vuelvas atrás una y otra vez para mirar a Roma, sino escapa: hasta el momento el parto se ha puesto a salvo de su enemigo mediante la huida. Alguien dirá 225que son duros mis consejos; confieso que lo son, pero para recuperarte, tendrás que soportar muchos dolores. A menudo, cuando he estado enfermo, he bebido por obligación jarabes amargos, y se me ha negado el alimento cuando lo pedÃa; para curar el cuerpo, soportarás hierro y fuego y cuando tengas sed, no refrescarás con agua tu bo230ca reseca; para que estés sano de espÃritu, ¿habrá cosa alguna que te niegues a soportar?, además esa parte de ti tiene más valor que el cuerpo. Aún asÃ, lo más costoso de mi enseñanza es el comienzo; y la única dificultad es la de resistir en los primeros momentos. ¿Ves cómo los yugos, 235cuando se los ponen por vez primera a los novillos, les queman con su peso y la cincha nueva hace rozaduras al veloz caballo? Quizá te resulte penoso marcharte del hogar de tus padres; pero no será el hogar de tus padres lo que te produzca nostalgia, sino más bien el amor de tu amiga, pretextando tú unas palabras magnÃficas para encubrir tu 240flaqueza. Una vez que hayas partido, el paisaje, los compañeros de viaje y el largo camino te darán cien consuelos para tu pena. Y no pienses que es suficiente el apartarse; quédate lejos durante largo tiempo hasta que el amor pierda sus fuerzas y sea ya ceniza sin ascuas. Porque si te 245apresuras en volver, a no ser con el espÃritu afianzado, el rebelde Amor alzará contra ti sus crueles armas. Y a pesar de todo el tiempo que hayas estado ausente, regresarás ansioso y sediento, y toda la distancia que pusiste de por medio no habrá servido sino para tu daño.