Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Mientras hablo, pasa el tiempo. Entrégale las tablillas 15cuando goce de tiempo libre, pero, no obstante, haz que ella las lea enseguida. Mira sus ojos y su frente mientras esté leyendo: tal es el encargo que te doy. También en un rostro silencioso se puede adivinar lo que sucederá más adelante. Y, cuando haya leído las tablillas de principio a fin, sin tardanza, mándale que responda largamente por escrito. Me fastidia cuando la cera brillante presenta un 20extenso vacío. Que comprima las líneas en sus renglones y que la letra semiborrada por el roce en el extremo del margen haga demorarse a mis ojos. Mas ¿qué necesidad hay de que fatigue sus dedos sosteniendo el punzón? Que la tablilla entera tenga escrita únicamente esta palabra: «¡ven!». No tarde yo en coronar con laurel mis tablillas 25vencedoras y ponerlas en el centro del templo de Venus. Debajo escribiré: «NASÓN CONSAGRA A VENUS ESTAS SUS FIELES CRIADAS, VOSOTRAS QUE HASTA HACE POCO SÓLO ERAIS VULGAR ACEBO.»
Maldición del poeta contra las tablillas porque le han traído un mensaje funesto: su amada no puede recibirlo. Contrapunto con la anterior elegía: allí se las llamaba «fieles criadas», aquí «maderas fúnebres», «leña inútil».