Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor La vida es recompensa no pequeña para un breve plazo de espera. ¿Por qué os pincháis el vientre con objetos puntiagudos que os introducís y dais venenos mortales a los que aún no han nacido?
A la de Coicos[91] la acusan de haberse manchado con 30la sangre de sus hijos y se lamentan de que a Itis[92] lo haya degollado su madre: ambas fueron madres crueles, pero ambas se vengaron de sus maridos por graves motivos con el exterminio de su común descendencia. Decidme vosotras qué Tereo[93] o qué Jasón[949] os incita a pinchar 35vuestro cuerpo con mano temerosa. Eso no se atrevieron a hacerlo ni siquiera las tigresas en las cavernas de Armenia, ni tampoco la leona se atrevió a matar a su crías. Pero sí que lo hacen las delicadas muchachas, ¡mas no impunemente!: muchas veces la que da muerte a los suyos dentro de su vientre, perece también ella. Perece también ella y se la llevan a la pira con la cabellera despeinada, 40y todos dicen nada más verla: «se lo ha merecido.»
Pero que estas palabras mías se desvanezcan en las etéreas brisas y mis augurios no tengan peso alguno. Sed benevolentes, dioses, y acceded a que, sin graves consecuencias, haya delinquido por esta vez; y ya es bastante. Que cumpla su castigo si comete una segunda falta.
Se dirige al anillo que va a enviar como regalo a su amada y desea convertirse en el objeto en cuestión para estar siempre así en contacto con ella.