Metamorfosis

Metamorfosis

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando Escila vio que los barcos, empujados al mar, se alejaban navegando, y que el caudillo no recompensaba su crimen, primero agotó las súplicas y luego dejó paso a una ira violenta, y tendiendo las manos, furiosa, con el cabello suelto, se puso a gritar: «¿Adónde huyes, abandonando a la que te ha hecho bien, después de que te he preferido a mi patria, de que te he preferido a mi padre? ¿Adónde huyes, cruel, cuando tu victoria es mérito y culpa mía? ¿No te conmueven ni mi regalo ni mi amor, ni que todas mis esperanzas estén concentradas sólo en ti? Pues, ¿adónde me dirigiré si me abandonas? ¿A mi patria? Yace vencida; pero supón que aún persistiera: está cerrada para mí, a causa de mi traición. ¿A la presencia de mi padre, al que yo misma te entregué? Los ciudadanos me odian, y me lo merezco, y los pueblos vecinos me temen, tras el ejemplo que he dado: ¡me he cerrado a mí misma la tierra entera, con tal de que sólo Creta se me abriera! ¡Si también ésa me la prohíbes y me abandonas aquí, ingrato, entonces tu madre no fue Europa, sino la inhóspita Sirte[5], los tigres de Armenia, y Caribdis azotada por el Austro! Ni eres hijo de Júpiter ni tu madre fue raptada por la imagen de un toro: esa fábula sobre tu nacimiento es falsa. El que te engendró fue un toro de verdad, un fiero toro que nunca sintió amor por ninguna novilla. ¡Haz que me castiguen, padre Niso! ¡Regocijaos con mi desdicha, murallas a las que hace poco traicioné! En efecto, me lo he merecido, lo reconozco, y es justo que muera. Pero que sea alguno de aquéllos a los que he perjudicado con mi impiedad quien me mate. ¿Por qué persigues tú mi crimen, cuando gracias a mi crimen has vencido? ¡Ha sido un delito para mi padre y para mi patria, pero para ti ha sido un favor! Es realmente digna de un marido como tú la adúltera que engañó a un fiero toro con una figura de madera y que llevó en su vientre el monstruoso feto[6]. ¿Llega mi voz a tus oídos? ¿O es que los vientos se llevan mis palabras vanas, oh ingrato, a la vez que tus barcos? No, ya no resulta sorprendente que Pasífae prefiriera a un toro antes que a ti: en ti había más ferocidad. ¡Desdichada de mí! Él ordena que se apresuren, las olas resuenan hendidas por los remos, y mi tierra y yo nos quedamos atrás. ¡Pero no te servirá de nada, inútilmente pretendes olvidar mi ayuda; te seguiré aunque no quieras, y abrazada a la corva popa me dejaré arrastrar por el vasto mar!».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker