La aldea perdida

La aldea perdida

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Mirad, mirad cómo ahuma el techo de mi casa —exclamó Bartolo señalando al fondo.

—Sin duda la tía Jeroma te prepara la borona. Así te has criado tú tan rollizo —repuso Celso bromeando.

Entralgo estaba en efecto á sus pies. Era un grupo de cuarenta ó cincuenta casas situado entre el río Nalón y el pequeño afluente que venía de Villoria, á la entrada misma de la cañada que conduce á este pueblo. Por todas partes rodeado de espesa arboleda en medio de la cual parece sepultado como un nido. Sobre el pequeño cerro que lo domina, en una meseta, está Canzana, lugar de más caserío, rodeado de árboles, mieses, prados y bosques deliciosos. Sólo veían de él las manchas rojas de sus tejados; tanto le guarnecen los emparrados de sus balcones y los frutales de sus huertas. Estos dos lugares, con otros cuatro ó cinco pequeños caseríos distribuídos por los cerros colindantes, constituían la parroquia.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker