La aldea perdida
La aldea perdida El concejo de Laviana está dividido en siete. La primera, según se viene de la mar por los valles de Langreo y San MartÃn del Rey Aurelio, es Tiraña, la segunda la Pola, capital y sede del Ayuntamiento; enfrente de ésta Carrio, más allá Entralgo y detrás de él, en los montes limÃtrofes de Aller, Villoria, la más numerosa de todas. Por último, en el fondo del valle, á cada orilla del rÃo, están LorÃo y Condado. Allà se cierra y sólo por una estrecha abertura se comunica con Sobrescobio y Caso.
La juventud de las cuatro últimas rivalizaba desde tiempo inmemorial en gentileza y en ánimo. De un lado Entralgo y Villoria: del otro, LorÃo y Condado. Las tres primeras estaban descontadas: Tiraña por hallarse demasiado lejos; la Pola porque sus habitantes, más cultos, más refinados, se creÃan superiores y despreciaban á los rudos montañeses de LorÃo y Villoria; Carrio por ser la más pobre y exigua del concejo.
Después de reposar un instante los tres embajadores prosiguieron su camino por las cumbres que señorean el riachuelo de Villoria. Bartolo iba delante con marcha tortuosa y derrengada.