El pozo de la vida y otros cuentos tragicos
El pozo de la vida y otros cuentos tragicos ¡Cuántas veces me he arrepentido del martirio que le di! Fuese por la tardanza e indecisión irremediable de los primeros momentos, fuese porque la infección venÃa de mano armada, la operación no logró salvar al desventurado. Prefiero no detallar su fin, los sÃntomas espantosos, el tétano como desenlace… Si los médicos puntualizásemos ciertos casos, la humanidad se aborrecerÃa a sà propia, como dijo Salomón, por haber nacido… He sacado a cuento este caso cruel para que se vea lo que puede una mosquita verde, muy linda por cierto, y lo que vale contra la mosquita una voluntad humana, firme, decidida, templada en la desgracia y el trabajo. ¡No somos nada!…
La noche caÃa. Las luciérnagas empezaban a encender sus linternas misteriosas.