El pozo de la vida y otros cuentos tragicos
El pozo de la vida y otros cuentos tragicos Retiróse Kunti entristecido; había visto (fúnebre presagio) alrededor de Bisma una niebla roja. Pasó la noche meditando, hasta que al amanecer le sobrecogió el alboroto de las caracolas, tambores y trompetas; los ejércitos iban a entrechocarse, a abrazarse con el abrazo formidable de dos tigres en celo. Las falanges ondulaban; cuando se confundió su oleaje, se alzó un estrépito como el del mar en días de tormenta; más alto que aquel eco pavoroso, el clamor de Bisma retando al enemigo hizo temblar hasta a los elefantes portadores de torres repletas de arqueros, cuyas flechas silbaban ya desgarrando el aire.