El pozo de la vida y otros cuentos tragicos

El pozo de la vida y otros cuentos tragicos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Los guardias son muy mal pensados. Ni pizca le gustaba Ricardo al buen sargento. Conocíale de sobra: un jugador eterno y sempiterno, tan poseído del vicio, que no pudiendo satisfacerlo en Villafán, pues sólo los días de feria hay quien tire de la oreja a Jorge, se iba por los pueblos, y hasta por Madrid y Barcelona, apareciendo siempre donde se hojease el libro de las cuarenta hojas, el libro de perdición. Por insisto y costumbre, el sargento recelaba de los jugadores. Sabía que son simiente de criminales, como lo es todo apasionado que va al objeto de su pasión sin reparar en medios. No podría fundar el escozor que allá dentro notaba; pero mientras seguían el camino de Guijadilla, polvoriento y devorado de sol, guarnecido de carrascales y olivos blancuzcos, involuntariamente, en las paradas, miraba a Ricardo, estudiaba su cabeza greñuda, su fisonomía hosca, colérica y por momentos sellada con una expresión de cansancio indefinible, una especie de fatiga inmensa, cual la sombra de unas alas negras que la velasen. Y pensaba el sargento: «Si tú has pasado esta noche en tu cama…, quiero yo que mal tabardillo me mate».






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker