El pozo de la vida y otros cuentos tragicos
El pozo de la vida y otros cuentos tragicos Y el marques recogió el manojillo, reparando el olvido que había motivado su vuelta impensada.
Bajando las escaleras aprisa, saltó en el mismo coche que le había traído, para llegar al teatro Real, a tiempo de no perder el último acto del Crepúsculo, la entrada de los dioses en la Walhalla.