Ifigenia

Ifigenia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Gracias a mi natural lentitud de juicio, estos razonamientos sólo me los hice yo dos días después de haber recibido el primer beso de los labios de mi novio. Pero es lo cierto que formulados dichos razonamientos, con mi natural firmeza, resolví también sin más tardanza poner un punto final a tan decepcionante como antihigiénica costumbre. Aquel propio día en la noche, luego de vestirme con más cuidados que nunca y luego de saludar a mi novio, mientras me sentaba junto a él como acostumbro, en el sofá de damasco azul oscuro, le dije rebosante de austera y señoril distinción:

—Leal, sé muy bien que una mujer virtuosa no debe jamás besar a un hombre con quien no se ha casado todavía. Hace ya, pues, dos noches que falto a mi deber, y como los remordimientos no me dejan dormir, y como quiero probarte a ti, y probarme a mí misma, que sé y sabré siempre resistir a las tentaciones, no volveré a darte ningún otro beso: ¡aunque me lo pidas de rodillas!






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker