Ifigenia

Ifigenia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Me sentí deslumbrada por la luz que irradiaba yo misma, porque aquella carta sin abrir todavía ¡era esta propia carta que tengo aquí sobre mi mesa, bajo el cariño apasionado de mis manos!… ¡Sí! era esta carta adorada; esta carta redentora; la que mis ojos habían esperado en vano durante más de dos años; la misma de San Nicolás; la misma de las patitas de mosca; la misma que un día, generosamente, en mi gran ilusión de amor, leí millares de veces a la fraternidad del campo entero; la misma hija pródiga e ingrata que pide ahora su limosna de perdón a la puerta indulgente de mi alma; la carta bienhechora, la tardía, la que llega por fin a la sed de mi espíritu, como las lluvias bienhechoras y tardías llegan sobre la sed de la tierra agrietada de esperar; la audaz conquistadora, la que me invitaba a seguirla cuando la vida había puesto montañas y abismos infranqueables en mi camino de amor; la carta sabia; la maestra misericordiosa que para salvar los abismos venía a enseñar a mi desvalimiento las sublimes delicias de volar por los aires; la carta que me ha coronado reina; la carta cuyos pliegos zigzagueados de negro y salpicados de luz son el grupo de alas triunfantes sobre las cuales volaré mañana, y volaré siempre, siempre, por sobre la impotencia rastrera de los preceptos humanos; la carta que abrí con un ramo de besos; la que leí con aquella guirnalda de besos que poco a poco mis ojos fueron tejiendo sobre el amor encendido de cada letra… ¡Sí!… ¡sí! aquel sobre dirigido a mí que al caer de la tarde junto a la puerta de entrada me tendieron ayer unas manos, era mi carta… mi carta… ¡mi carta redentora de Gabriel!… Ella me fulminó con su luz, me derrumbó sobre el camino de mis prejuicios convirtiéndome de golpe a su nueva religión, como el rayo fulminante de San Pablo sobre el camino de Damasco; ella me acogió dulcemente en su seno de amor; ella me evangelizó ya, y por eso ahora, como las jóvenes convertidas con el mismo traje blanco de bautizada y de neófita, me he desposado hoy solemnemente ante la pompa de esta naturaleza nocturna, Reina negra y enjoyada que reina majestuosamente sobre todos los misterios gozosos de mi nueva religión de amor…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker