Amadeo I

Amadeo I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Del ingenio y del libertinaje de la diabólica italiana (me aseguró aquel día que era hija de un cardenal) saqué no pocas enseñanzas para mi estudio y conocimiento del mundo. Ratos pasé de alegría, ratos de confusión y perplejidad. Si mi huéspeda empezó la tarde con dulce temple, luego le sobrevino de súbito la racha de las diabluras, y me fastidió de medio a medio al acercarse la hora de separarnos. «Tito, mio caro —me dijo cuando me disponía para la retirada—. Me ha picado la tarántula, y esta noche quiero darte un bromazo… y otro a tu doña Cabeza».

—¿Qué dices, Graziella?

—No pongas esa cara de tonto. Esta noche no vas a tu casa. Yo lo he determinado así. ¿No me has dicho que soy una ninfa hechicera? Pues prepárate a pasar la noche en mi gruta.

—Graziella, por San Antonio bendito, que te custodia, no gastes bromas trágicas.

—Aquí estaremos los dos divirtiéndonos con la idea de lo que ha de rabiar doña Cabeza. ¿No me has dicho que es celosa y que te huele la ropa y te registra los bolsillos? Pues yo detesto a las personas celosas, y me divierto aplicándoles al corazón un hierro encendido al rojo. Yo soy así.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker