Amadeo I
Amadeo I Ya estábamos en la puerta con ánimo de no parar hasta la Fuente de la Teja, cuando llegaron don Hilario y el Conde de Rius, que bajaban de las habitaciones de Su Majestad la Reina doña María Victoria. Hablando pasaron junto a nosotros, como si no nos vieran. Creímos entender que había sido mala inteligencia del Conde la designación del señor Peña para la Capellanía de Lavanderas.