Amadeo I

Amadeo I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Mis amigos políticos y particulares huían de mí, o me trataban como un caso patológico. La vagorosa Delfina se presentó en mi casa un día, luctuosa y con un negro velo por la cara, y en tono dulzaino y lúgubre, revelándome su doble procedencia confitera y funeraria, me dijo: «Tito de mi alma, tus amigos no hacen más que compadecerte; yo te compadezco y trato de curarte. Ya escribí a tu familia. Tendrás pronto remedio. La vida campestre te probará muy bien. Yo, cuando me quedé viuda, estuve también algo tocada, y con dos meses de andar al zancajo en una dehesa, pastoreando vacas y subiéndome a los alcornoques, sin cuidarme de que los zagales me veían las piernas, me puse buena, y tan fuerte que al volver habría podido levantarte en vilo para darte azotes, como lo hice después… bien lo sabes».










👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker