Amadeo I
Amadeo I Corrió Serrano a Madrid a tomar posesión del mando político, y encargando al Topete que le hiciera la vez, como cabeza del Consejo de Ministros, se volvió al campo de la guerra… En tanto, mi padre, mi hermana y otras personas que por su metimiento en la casa eran como de la familia, apartaban a ratos su atención del grave negocio bélico para ocuparse de mí. Queriendo resolver de golpe y porrazo el problema de mi vida y asegurarme la felicidad, decidieron casarme… ¿Con quién? Con una zagalona, más alta que yo en media vara, llamada Facunda, hija de un pariente de mi cuñado Zubiri, y heredera de cuatro caseríos de valor, según dijeron, situados en la risueña vega que fertiliza el río Durango. La que me destinaban para compañera de mi existencia en todo lo que esta me durase, era… Dejadme tomar resuello, que esto es muy grave.