Amadeo I
Amadeo I Por lo que después oí de labios de doña María Victoria, comprendí que esta señora se cuidaba de los asuntos públicos y en ellos ponía toda su atención. En su grande ánimo prevalecían la idea y propósito de consolidar en España la dinastía de Saboya. Manteniendo su propia persona en cierta obscuridad modesta, enderezaba su voluntad firmísima hacia el porvenir de sus hijos en tierra hispana… Hecha esta observación pasé a fisgonear en el grupo que al otro lado de la estancia formaba el Rey con los amigos de su mayor intimidad. Allá me fui ligero, resbaladizo, invisible. Lo que oí agazapadito debajo de la silla en que don Amadeo se sentaba, merece capítulo aparte.