Amadeo I
Amadeo I —Yo contrario. He jurado (giurato) la Constitución. Gobernar sin ella no puede ser. Yo contrario.
—No debiste consentir que don Manuel, desalentado y aburrido, se retirase a Tablada. Ten presente, Rey de España por los 191, que no has venido aquí a continuar la política de los malditos Moderados, de los Unionistas rutinarios y pasteleros. Por ese camino no vas a ninguna parte.
—Es cierto, Adela. Yo conforme.
—Ni la guerra puede ser sofocada para siempre sino con la guerra misma —dijo ella disfrazando la pedantería con mohínes graciosos—, ni la política debe estancarse o petrificarse…, no sé cómo decirlo… No has venido a España para gobernar como la pobre doña Isabel… Para ese viaje no necesitabas alforjas… Fíjate en este refrán castizo; repítelo para que se te grabe en la memoria… Alforjas…; a ver, a ver cómo nos pronuncias esa jota…