Amadeo I

Amadeo I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

«¡Qué tonto! ¿Cómo quieres que le diga yo eso a mi señora? ¡Buena se pondría!… ¡Bonito genio tiene estos días para que se le vaya con bromas! Sabrás que… Esto te lo digo con reserva… No salgas por ahí contándolo a tus amigos… Sabrás que está con un humor de mil demonios porque el suyo parece que anda distraído… dícese que con la Tordesillas… Cuando yo entré en la casa, ya mi señora hablaba con el Marqués de Uclés… Todo Madrid le conoce por Manolo Uclés. Pues ahora están de monos… A mi señora no hay quien la aguante, de la celera que tiene. Y ya no es una niña… Los cuarenta y pico no hay quien se los alivie… Y ya no te digo más; no se te vaya la lengua con tus amigos…».

—Nada importará que cuente lo que sabe todo el mundo —repliqué yo—. Esas historias son en Madrid comidilla fiambre, que pasa de boca en boca sin que nos parezca muy gustosa. Los paladares piden manjares fuertes, Obdulia.

—Llamas tú manjares fuertes al escándalo gordo, a las revoluciones… Hazme el favor de no andar tan metido con los federalotes, gentecilla fulastre… Ya sabes que tienes que hacerte alfonsino, poquito a poco para que no chillen tus amigos. Si no te conviertes, será difícil que nos casemos… Y ahora que me acuerdo: mi señora me preguntó ayer si mi novio es católico. Yo le respondí que sí, que eres muy católico.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker