Amadeo I
Amadeo I En las tertulias de mi tienda menudeaban los noticiones y las profecías políticas. Oigan lo que me dijo aquella tarde, o la siguiente, un amigo nuestro, inveterado progresista semi-fósil: «Parece que se conspira de lo lindo. ¿Qué hay de La Granja? Pues hay…». Diciendo esto mostraba un fajo de periódicos, entre los cuales vi El Imparcial, El Debate y La Política. El corresponsal del periódico del señor Mantilla contaba que la Reina María Victoria había salido como escapada del Real Sitio, llevándose a su marido… Hay más: «El Brigadier Palacios, Comandante General del Real Sitio de San Ildefonso… ¡oído a la caja!, arrestó al joven Díaz Moreu, oficial de Marina, ayudante de Su Majestad». ¿Por qué creerán ustedes? Porque siguió demasiado cerca a don Amadeo. Pero El Imparcial trae otra versión. Oigan: La causa del arresto del ayudante fue que este saltó una zanja con más presteza que el Brigadier Palacios. ¿Quieren decirme ustedes qué significa esto de Reina fugada, y de arrestos y zanjas? Pues el corresponsal de La Política salta otra vez con la cuenta de cuarenta y ocho reales que no ha sido abonada al dueño del Hotel Europa de La Granja, el señor Davide Macchino. ¿Qué es esto? ¿Quién me compra un lío? Hame dado en la nariz, señores, olor de barraganía… Estas cosas tan raras y esta cuenta sin pagar, y el Rey que escapa con la Reina, ¿no os señalan un rastro? Seguid el rastro, seguid la pista, y encontraréis una res que dicen es hermosa, yo no la he visto… la dama de las patillas.