De Oñate a la granja

De Oñate a la granja

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

- XII -

Iglesias se reía, ocultando con el humorismo su tristeza. «¿No nos vendría bien a los dos —prosiguió el presbítero—, volver a nuestra jurisdicción, yo a mi clerecía y al humilde magisterio de retórica, usted a la paz de su Daimiel? Diría usted con el gran poeta:

¡Oh campo, oh monte, oh río,

oh secreto seguro deleitoso!

Roto casi el navío,

a vuestro almo reposo

huyo de aqueste mar tempestuoso.

Y a mí me tocaría decir con el mismo poeta, volviendo la espalda al tráfago social:

No condeno del mundo

la máquina, pues es de Dios hechura:

en sus abusos fundo

la presente escritura,

cuya verdad el campo me asegura».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker