De Oñate a la granja

De Oñate a la granja

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Por la mañana, al salir a dar una vuelta por el pasillo, se encontró a Iglesias, que al cuarto de un preso de pago se dirigía, y hablaron, no maravillándose Nicomedes de verle en tal sitio. «No todos los corifeos de la Libertad —le dijo con cierta vanagloria—, hemos disfrutado las delicias de un cuchitril de pago… Las dos temporaditas de prisión política que tengo en mi hoja de servicios, amigo Calpena, me las cargué en el patio y cuadra correspondiente, en amigable cohabitación con barateros y asesinos… Usted es de los privilegiados de la fortuna. También en esta región del martirio patriótico, hay aristocracia, jerarquías…

—Dígame, querido Iglesias, ¿cuándo se arma? ¿Ha caído Mendizábal… se ha sublevado el Ejército, al grito mágico… de… vamos, a cualquier grito mágico?

—La cosa está muy madura… No puedo decir más.

—¿También ahora secretos…? ¡Amigo Nicomedes, si me parece que estoy en la logia! Baja uno a ese inmundo patio, y en cada tipo de calañés y zamarra le sale un compañero.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker