El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
El 19 de Marzo y el 2 de Mayo —Gracias a Dios que tenemos rey —dijo D. Mauro—. Y Vd., doña Ambrosia, ¿ha vendido mucho estos días? Porque lo que es de aquí no ha salido ni una hilacha.
—En mi casa ni un botón —contestó la tendera—. ¡Ay, hijito mío! Ahora, cuando ese saladísimo rey que tenemos arregle las cosas, hay esperanzas de hacer algo. ¡Qué tiempos, Restituta, qué tiempos! Pero no saben Vds. lo mejor, ¿no saben Vds. la gran noticia?
—¿Qué?
—Que mañana hará su entrada triunfal en Madrid el nuevo rey de España, Sr. D. Fernando el Sétimo.
—Ya lo sabe hoy todo Madrid.
—Pues no nos quedaremos sin ir a verle; óyelo tú, Restituta, óyelo tú, Inés —dijo Requejo— mañana no se trabaja.
—Yo, primero me aspan que dejar de ir a verlo —afirmó doña Ambrosia—. Los primos han salido esta noche al camino de Aranjuez para esperarle. ¡Ay qué alegría, Sr. D. Mauro! ¡Si viviera mi esposo para verlo! Él que me decía: «mientras duren este rey y esta reina de tres al cuarto, no tendremos un gobierno ilustrado». Mañana va a ser un día de alegría. Yo tengo un balcón en la calle de Alcalá, y ya hemos encargado al valenciano media decena de ramos de flores para apedrear a S. M. cuando pase.