El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
ICHO y hecho: desde la mañana del día siguiente, D. Mauro pareció dispuesto a llevar adelante su bestial propósito, el de precipitar el martirio de Inés, casándola consigo mismo, como él decía en su bárbaro lenguaje. La táctica de amabilidad y de astuta dulzura, recomendada por el licenciado Lobo, se consideró inútil, siendo sustituida por un sistema de terror, que ponía en fecundo ejercicio las facultades todas de doña Restituta. Antes de partir a la reunión donde D. Mauro y otros dos comerciantes debían ponerse de acuerdo para la subasta del abastecimiento, mi amo tuvo el gusto de plantear por sí mismo el nuevo sistema. Dispuso que Inés no saldría de su cuarto ni para comer, que los vidrios y maderas de la ventanilla que daba a la calle de la Sal, se cerraran, asegurándolas por dentro con fuertísimos clavos, y que se colocara un centinela de vista dentro de la misma pieza, cuya misión a nadie podía corresponder más propiamente que a Restituta.